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HISTORIA
DE LA PARÁLISIS
DE ERB Y DEL PLEXO BRAQUIAL...
Los
médicos, desde
el siglo XVIII, han
descrito la parálisis
del plexo braquial como
una parálisis
del brazo. El Dr. Wilhelm
Heinrich Erb, un neurólogo
alemán, localizó
la lesión más
común que resulta
en la parálisis
del plexo braquial en
los nervios de la quinta
y la sexta vértebra
cervical (C-5 y C-6).
La parálisis
de Erb (distocia del
hombro y plexo braquial)
es un padecimiento que
se origina en el daño
causado a los nervios
de este plexo. Éstos
se componen de una serie
de nervios que van desde
la médula espinal
y viajan a través
del brazo. La lesión
congénita por
lo general ocurre cuando
el personal del parto
ejerce una fuerza excesiva
en la cabeza y el cuello
del bebé. En
el 90 por ciento de
los casos de Parálisis
del Plexo Braquial,
el estiramiento traumático
del plexo durante el
alumbramiento es lo
que causa la parálisis.
Uno de cada mil nacimientos
resulta en lesión
al plexo braquial. Uno
de cada diez representa
una lesión lo
suficientemente grave
como para que necesite
algún tipo de
tratamiento. Las lesiones
del plexo braquial (incluyendo
la Parálisis
total del plexo braquial,
la Parálisis
de Erb y la Parálisis
de Klumpke) afectan
a un haz compuesto de
cinco nervios conocido
por el nombre de plexo
braquial, el cual controla
los músculos
del hombro, del brazo
y de la mano. Como resultado
de esta lesión,
todos estos músculos
puede paralizarse. Algunos
pacientes no tienen
control muscular alguno
ni sensación
en los brazos ni en
las manos. Algunos pueden
mover los brazos, pero
con poco control de
la muñeca y la
mano. Aun otros pueden
mover las manos bien
pero no pueden mover
el hombro ni el codo.
TIPOS
DE PARÁLISIS
DE ERB...
La Parálisis
Total del Plexo Braquial
ocurre cuando la lesión
afecta a la totalidad
de los cinco nervios
que componen el plexo.
Resulta en parálisis
y en una demostrable
pérdida sensitiva
de todo el brazo, desde
el hombro hacia abajo.
Además, el Síndrome
de Horner, que causa
caída del párpado,
pupila no dilatada y
dormancia de las glándulas
sudoríparas de
la mejilla del lado
afectado del cuerpo,
a menudo acompaña
esta lesión.
La tortícolis,
un padecimiento que
causa que el bebé
vuelva la cara hacia
su lado bueno, o sea,
el lado no lesionado,
y que le voltear la
cara para mirar hacia
adelante, también
acompaña la Parálisis
Total del Plexo Braquial.
La Parálisis
de Erb representa
la parálisis
de un grupo de músculos
del hombro y de la parte
superior del brazo.
Afecta las raíces
cervicales de los nervios
espinales quinto y sexto.
El brazo cuelga flácido,
la mano puede rotar
hacia adentro y se pierden
los movimientos normales.
El codo se extiende
pero se preserva la
flexión de la
muñeca y de los
dedos con la palma de
la mano potencialmente
mirando hacia arriba.
Los que padecen la Parálisis
de Erb a menudo no pueden
levantar el brazo por
encima de la cabeza
y tienen dificultad
en agarrar objetos con
la mano afectada.
La Parálisis
de Klumpke afecta
la séptima vértebra
cervical y la primera
vértebra torácica
(C7 y T-1). Frecuentemente
los que padecen la Parálisis
de Klumpke experimentan
debilidad en los flexores
de los dedos
y la muñeca y
en los músculos
pequeños de la
mano. La Parálisis
de Klumpke es la más
rara de las lesiones
del plexo braquial,
aunque el término
se aplique a veces con
poca precisión
a casos de Parálisis
Total del Plexo Braquial.
Es sumamente raro encontrar
la situación
de una verdadera Parálisis
de Klumpke por sí
sola.

4
TIPOS DE LESIONES DEL
PLEXO BRAQUIAL...
Existen cuatro tipos
de lesiones nerviosas
que pueden resultar
en una parálisis
del plexo braquial.
1) La avulsión,
que ocurre cuando la
lesión causa
que el nervio se desgarre
y se zafe de la columna.
Éste es el tipo
de lesión más
grave del plexo braquial.
2) La ruptura,
en la que el nervio
se desgarra pero no
se zafa por completo
de la columna. 3)
El neuroma existe
cuando el nervio intenta
sanarse y se forma tejido
cicatrizal alrededor
de la lesión.
Este tejido cicatrizal
ejerce presión
sobre el nervio lesionado,
y de ese modo impide
que pasen las señales
del nervio al músculo.
4) La praxis o estiramiento
es una lesión
nerviosa en la que el
nervio no llega a desgarrarse.
En casos de estiramiento,
la lesión se
sana por sí sola,
con una mejoría
que se manifiesta en
un plazo de tres meses
de haber ocurrido ésta.

CAUSAS...
La Parálisis
de Erb es causada por
una lesión que
afecta a uno o más
nervios que controlan
y suministran a los
músculos del
hombro y de las extremidades
superiores, nervios
conocidos además
como el plexo braquial
superior. Por lo general
se ve en los recién
nacidos y a menudo ocurre
como resultado de una
tracción excesiva
ejercida durante el
parto. En el transcurso
del trabajo y el parto,
el hombro del bebé
puede trabarse en el
hueso pélvico
de la madre. Esta emergencia
de parto se llama Distocia
del Hombro. Los médicos
pueden hacer uso de
múltiples procedimientos
distintos para destrabar
el hombro del bebé
y que éste pueda
pasar sin problemas
por el canal del parto.
En algunos casos, el
médico puede
reposicionar a la madre
o usar sus propias manos
para maniobrar y cambiar
al bebé de posición.
En partos especialmente
difíciles y peligrosos,
el médico puede
romperle la clavícula
al bebé a propósito,
romperle el hueso pélvico
a la madre o realizar
una cesárea de
urgencia. El médico
puede hacer una episiotomía
profunda, realizar la
maniobra de McRobert
y ejercer presión
suprapúbica.
También puede
hacer uso de tracción
gentil en un plazo horizontal
para evitar hacerle
daño al plexo
braquial. En caso de
distocia del hombro,
el médico puede
sostener la cabeza del
bebé y aplicar
una ligera tracción
durante las maniobras
de destrabe. Cuando
el médico aplica
tracción excesiva
sobre la cabeza mientras
el hombro del bebé
todavía está
trabado, los nervios
del plexo braquial del
cuello del bebé
pueden lesionarse. Esta
lesión resulta
a su vez en uno de los
tipos de parálisis
del plexo braquial que
hemos descrito anteriormente.

FACTORES
DE RIESGO...
Entre algunos de los
factores de riesgo se
encuentran la macrosomía
fetal (una condición
en la cual el peso prenatal
del bebé es de
más de 8 lbs.
14 oz.), el aumento
de peso materno de 35
lbs. o más, la
diabetes materna,
la obesidad materna,
la gestación
de más de 40
semanas de duración,
la madre es de corta
estatura, o platipeloide
(de pelvis contraída
o plana). Estos
factores de riesgo pueden
indicar que existe un
aumento de riesgo de
distocia del hombro
y de parálisis
del plexo braquial.
Asimismo, el alumbramiento
de nalgas u otra presentación
anormal del feto puede
aumentar la ocurrencia
de distocia del hombro
y que resulte en lesión
al plexo braquial. El
uso de fármacos
que inducen el parto
sugiere un aumento en
el riesgo de este tipo
de distocia. Cuando
se usa la anestesia
epidural, la madre pierde
la sensación
de empujar, lo cual
puede resultar en que
el bebé descienda
en una posición
rara. El usar herramientas,
incluyendo el forceps
y el vacío, para
ayudar al bebé
a descender, también
puede aumentar el riesgo
de sufrir distocia del
hombro.
TRATAMIENTO...
A la mayoría
de los niños
que han padecido una
lesión que ha
causado parálisis
del plexo braquial les
han resultado dañados
múltiples nervios,
lo cual hace necesario
realizar más
de un procedimiento
quirúrgico. Las
lesiones que afectan
los nervios por encima
del codo tienen una
tasa inferior de mejoría
a causa de la ubicación
de éstos y de
la longitud que tienen
que regenerar. El fisioterapeuta
también puede
trabajar con niños
que sufran de Parálisis
del Plexo Braquial para
ayudarlos a aumentar
la gama de
movimientos. El hacer
ejercicios diariamente
para mantener a los
músculos y a
las articulaciones flexibles
y en movimiento también
puede ayudar a los que
padecen de Parálisis
del Plexo Braquial e
impedir que las articulaciones
se les anquilosen, o
sea, se les queden trabadas.
Las metas a largo plazo
para el niño
que padezca de parálisis
del plexo braquial es
lograr por lo menos
el uso parcial del brazo
o mano afectados. Un
importante objetivo
es poder alimentarse
a sí mismo o
usar el brazo o manos
afectados para ayudar
al otro brazo a levantar
y a llevar cosas. Para
la edad de dos años,
el niño no va
a tener ya más
mejoría ni recuperación
con respecto a la Parálisis
del Plexo Braquial.
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